sábado, 10 de septiembre de 2011

Carcassonne

Quiero ir a Carcassonne. Ahora mismo cogería el avión. Supongo que me gustaría ir con Amanda. Escucharla hablar me relaja, me hace sentir tranquila. Por eso la quiero tanto; siento que todo va a ir bien si ella está conmigo. Creo que le encantaría venir. Podríamos quedarnos en un sitio donde se viese el castillo mientras desayunamos; incluso podríamos hacer el amor escuchando el río moviéndose en la noche. Puede que entonces, mis dudas se fuesen con la corriente del agua; ojalá lo hiciesen. Me llevaría una libreta vieja para llenarla de palabras y experimentar mi particular catarsis freudiana, con espuma y posesión incluidas. Después volvería a ser yo. El presente no me haría daño. No me daría miedo hablar del futuro. 
Es una pena que la terapia sea tan poco asequible...Carcassonne queda muy lejos. 

2 comentarios:

pseudo en modo vago dijo...

Que yo sepa en Carcassone no hay aeropuerto, se llega en coche y no está más allá que los Pirineos.

Mónica dijo...

En Carcasonne hay muchos españoles que marcharon para la guerra civil...
Yo no he estado, pero si es verdad quede muy cerca de la frontera